Esta afición a la fotografía me lleva a ir cargado (y andado) al trabajo no solo con el portátil, sino también con la cámara. Lo triste es que la mayoría de las veces ni tan siquiera llego a sacarla de su bolsa. Pero es que siempre me pasa igual… día que no llevo la cámara, día que veo algo que me gustaría fotografiar.
Así que hace poco me la volví a llevar al trabajo y entre que alguien te pide verla y la sacas y enredas, pues tiré un par de fotos. Y esto me lleva a mi nueva afición por el retrato, del cual no tengo ni pajotera idea, pero me he empeñado en aprender. Tengo ya una buena colección de fotografías de paisajes, últimamente no me muevo mucho de Cáceres y me apetecía probar cosas nuevas, así que voy a ver que tal se me da este mundo. Y a mis compis de curro les ha tocado esta vez ser el objeto de mis enredos.
Me he dado cuenta que en el retrato me gusta el blanco y negro y en según que foto, algún virado al azul.
Estos dos no paraban quietos y eso que se supone que estaban trabajando (bueno, como yo). Había un tercero, del que no voy a sacar la foto por respeto a él y a su familia… y es que algunos no saben tener la lengua dentro de la boca :P
Tendré que repetir la experiencia con más tiempo, más gente y más predisposición de los modelos. De todas maneras aprovecharé ahora que están de novatadas en la universidad para intentar hacer unas cuantas fotos y <irony>reflejar lo dañino y vejatorio que son esos actos</ironi>.


